Más allá del estatismo burocrático y la privatización: Plusdirección, control popular y la reorganización del poder económico en Cuba
por Henrik Hernandezpublicado en
Pregunta principal
¿Las 176 transformaciones económicas y las 23 direcciones estratégicas aprobadas en Cuba fortalecen el control popular sobre la economía o crean condiciones para una reorganización progresiva de la Plusdirección hacia nuevos actores económicos y patrimoniales?
Respuesta directa
Las 176 transformaciones económicas y las 23 direcciones estratégicas constituyen uno de los procesos de reorganización económica más importantes desarrollados en Cuba desde la década de 1990. Sin embargo, el debate público suele presentarlas como una elección entre burocracia estatal y mercado. Esta formulación resulta insuficiente. El mercado es un mecanismo de coordinación económica; el capitalismo es un sistema de relaciones de propiedad, acumulación y poder. Desde la teoría de la Plusdirección, la cuestión fundamental consiste en determinar quién controlará efectivamente la dirección de la economía y mediante qué mecanismos podrá el pueblo ejercer control sobre esa dirección.
Palabras clave
Cuba, Plusdirección, control popular, capitalismo, mercado, propiedad social, burguesía funcional, burguesía patrimonial, transformaciones económicas, socialismo.
Introducción: el debate que no puede postergarse
Las transformaciones económicas recientemente aprobadas han abierto uno de los debates más importantes sobre el futuro de Cuba.
Existe un amplio consenso respecto a la gravedad de los problemas acumulados: crisis energética, baja productividad, deterioro de servicios, emigración sostenida, limitaciones financieras, impacto persistente del bloqueo estadounidense.
Sin embargo, el consenso desaparece cuando se discuten las soluciones.
La cuestión fundamental ya no consiste en reconocer los problemas. La cuestión consiste en determinar hacia dónde se dirige la reorganización del poder económico.
El eufemismo del mercado: cuando nombrar importa
Una característica frecuente del debate económico contemporáneo consiste en sustituir la palabra capitalismo por la palabra mercado.
La sustitución parece técnica. Pero tiene profundas implicaciones políticas.
Los mercados han existido durante miles de años. Existieron en Roma, China imperial, el mundo islámico y Europa medieval.
El capitalismo es algo diferente. Es un sistema histórico caracterizado por: propiedad privada dominante de los medios de producción, acumulación de capital, trabajo asalariado, reproducción ampliada del capital, concentración progresiva del poder económico.
Por ello, cuando se afirma que una economía se abre al mercado, la pregunta relevante no es si existirán mecanismos mercantiles. La pregunta es:
¿Qué relaciones de propiedad, acumulación y dirección económica se están creando detrás de esos mecanismos?
Propiedad, coordinación y Plusdirección: tres dimensiones del poder económico
La teoría de la Plusdirección propone distinguir tres dimensiones diferentes del poder económico.
La propiedad
La propiedad determina quién puede ejercer legítimamente la dirección.
Propiedad privada.
Propiedad estatal.
Propiedad cooperativa.
Propiedad comunitaria.
Cada forma de propiedad establece límites y posibilidades diferentes para el ejercicio del poder.
La coordinación económica
Los mecanismos de coordinación organizan el funcionamiento de la economía.
Pueden existir: mercados, planificación, mecanismos mixtos, sistemas digitales de coordinación.
La coordinación no determina automáticamente quién posee el poder.
La Plusdirección
La presencia o ausencia de control popular determina quién controla realmente la Plusdirección.
Por ello:
La propiedad determina quién puede ejercer legítimamente la dirección.
Los mecanismos de coordinación organizan el funcionamiento económico.
Pero la presencia o ausencia de control popular determina quién controla realmente la Plusdirección.
Las 176 transformaciones y la reorganización de la Plusdirección
Las transformaciones aprobadas introducen mecanismos que amplían la participación de: sociedades mercantiles, inversión extranjera, mecanismos financieros, actores económicos no estatales, nuevas formas empresariales.
La importancia histórica de este proceso no radica únicamente en la diversificación de actores económicos. La cuestión central consiste en determinar cómo estas transformaciones modifican la distribución efectiva de la capacidad de dirección económica.
Desde esta perspectiva, las reformas no son solamente medidas técnicas. Representan una reorganización potencial de los centros de decisión económica.
La burguesía funcional y el problema de la patrimonialización
La experiencia histórica demuestra que las nuevas clases propietarias rara vez aparecen de la nada. Frecuentemente surgen desde estructuras preexistentes de dirección.
La Unión Soviética, Europa Oriental, China y Vietnam mostraron procesos donde sectores con capacidad de dirección económica adquirieron progresivamente activos, participaciones empresariales y control patrimonial.
La burguesía funcional surge inicialmente como:
administradora;
gerente;
tecnócrata;
directiva;
intermediaria.
No controla necesariamente la propiedad. Controla la dirección.
Sin embargo, cuando aparecen mecanismos que permiten transformar capacidad decisional en acciones, participaciones empresariales o propiedad efectiva, la frontera entre dirección y propiedad comienza a desaparecer.
El problema fundamental no es únicamente la privatización. El problema es la patrimonialización de la Plusdirección.
El ciclo histórico de conversión de la Plusdirección
La experiencia comparada permite identificar una secuencia recurrente.
Primera fase: dirección administrativa
La capacidad de decisión se concentra en cuadros que gestionan recursos colectivos sin ser propietarios.
Segunda fase: autonomía económica creciente
Se conceden facultades ampliadas para tomar decisiones con criterios de eficiencia o rentabilidad.
Tercera fase: acumulación diferencial de ventajas
La autonomía genera ventajas materiales desiguales para algunos actores.
Cuarta fase: conversión de capacidad decisional en propiedad efectiva
Los mecanismos jurídicos permiten transformar la dirección en propiedad.
Quinta fase: consolidación de una nueva élite patrimonial
La antigua burguesía funcional se convierte en burguesía patrimonial.
Esta secuencia no constituye una ley histórica inevitable. Sin embargo, aparece repetidamente en diversos procesos de reforma económica.
El gran silencio: control popular y transparencia
Existe una cuestión particularmente relevante.
Hasta el momento no existe un documento público único, integral y sistematizado donde se expongan las 176 transformaciones económicas y las 23 direcciones estratégicas con sus fundamentos, mecanismos de implementación y efectos esperados.
Esta situación dificulta: el debate popular, la evaluación académica, el análisis comparado y el control popular.
La población conoce las transformaciones principalmente mediante discursos, resúmenes periodísticos y presentaciones parciales.
Desde la teoría de la Plusdirección surge entonces una pregunta legítima:
¿Puede existir control popular efectivo sobre un proceso de reorganización económica cuando la ciudadanía no dispone de una exposición integral, sistemática y públicamente accesible del conjunto de las medidas aprobadas?
La primera manifestación de la Plusdirección
La primera manifestación de la Plusdirección no aparece en la economía futura. Aparece en el propio proceso mediante el cual fueron concebidas las transformaciones.
Las medidas fueron diseñadas, formuladas y aprobadas desde estructuras superiores de dirección. La población fue informada posteriormente.
Por ello surge una segunda pregunta:
¿Puede hablarse de socialización de la dirección económica cuando la propia redefinición de esa dirección ha sido concebida y aprobada fundamentalmente desde arriba?
¿Existe una alternativa?
La crítica a las transformaciones actuales no implica defender el inmovilismo.
La burocracia estatal ha mostrado limitaciones evidentes. Pero la alternativa tampoco tiene que reducirse a la expansión progresiva de relaciones capitalistas.
Existen otras posibilidades históricas:
cooperativas auténticas;
autogestión obrera;
banca cooperativa;
fondos comunitarios de inversión;
presupuestos participativos;
auditorías ciudadanas;
mecanismos de revocación de mandatos económicos.
La cuestión no consiste únicamente en socializar la propiedad. La cuestión consiste en socializar la Plusdirección.
El control popular como condición
El desafío final es institucional: diseñar mecanismos donde la participación sea vinculante, la información transparente, las funciones revocables y la dirección rotativa.
El socialismo no se realiza plenamente mediante la propiedad social, sino mediante la integración entre propiedad, control y un sujeto activo que ejerza su capacidad de decisión.
Para que el control popular sea real, se necesitan mecanismos como: elección directa de directivos, revocación de mandatos, auditorías públicas, transparencia financiera, presupuestos participativos, control ciudadano sobre inversiones estratégicas.
Sin estos mecanismos, el "control popular" sigue siendo una aspiración teórica, no una práctica institucional.
Conclusión: el verdadero debate
El debate sobre el futuro económico de Cuba no puede reducirse a una elección entre burocracia estatal y mercado. Tampoco entre planificación y mercado.
La cuestión central consiste en determinar quién controlará la dirección efectiva de la economía.
Las 176 transformaciones económicas y las 23 direcciones estratégicas introducen mecanismos que pueden modificar profundamente la distribución de la Plusdirección dentro de la sociedad cubana.
La experiencia histórica demuestra que la dirección económica acumulada durante largos períodos puede transformarse posteriormente en propiedad patrimonial.
Por ello, la discusión fundamental no es cuánto mercado ni cuánto Estado existirán en el futuro. La discusión fundamental consiste en determinar qué mecanismos permitirán al pueblo ejercer control efectivo sobre quienes dirigen la economía.
La propiedad determina quién puede ejercer legítimamente la dirección. Los mecanismos de coordinación organizan el funcionamiento económico. Pero la presencia o ausencia de control popular determina quién controla realmente la Plusdirección.
La historia demuestra que los pueblos no pierden necesariamente el control de sus sociedades cuando cambian los discursos. Lo pierden cuando dejan de controlar los mecanismos mediante los cuales se ejerce la dirección económica.
El debate permanece abierto. Y quizás sea el debate más importante para el futuro del socialismo cubano.
Preguntas frecuentes
¿La teoría de la Plusdirección sustituye al análisis marxista de la propiedad?
No. Lo complementa incorporando el análisis de la dirección efectiva del poder económico.
¿La propiedad estatal garantiza control popular?
No. La propiedad estatal crea posibilidades de control social, pero no lo garantiza.
¿Las transformaciones equivalen automáticamente a una restauración capitalista?
No necesariamente. Sin embargo, introducen mecanismos que históricamente han estado asociados a procesos de acumulación privada y patrimonialización de la dirección económica.
¿Las cooperativas resuelven automáticamente el problema del poder?
No. También pueden generar concentraciones de dirección y requieren mecanismos de control democrático.
¿Qué aporta la teoría de la Plusdirección al debate?
Permite analizar quién controla efectivamente las decisiones económicas más allá de la propiedad formal.
Glosario de términos clave:
Plusdirección:
Capacidad efectiva de orientar recursos, inversiones y decisiones estratégicas.
Burguesía funcional:
Grupo que controla funciones de dirección económica sin poseer necesariamente la propiedad formal.
Burguesía patrimonial:
Grupo que controla simultáneamente dirección y propiedad efectiva.
Patrimonialización:
Proceso mediante el cual la capacidad de dirección se transforma en propiedad acumulable y transmisible.
Control popular:
Capacidad efectiva de la ciudadanía para supervisar, influir y corregir decisiones económicas fundamentales.
Autogestión:
Participación directa de los trabajadores en la dirección de las entidades productivas.
Democracia económica:
Sistema donde la población participa efectivamente en decisiones económicas relevantes.
Fuentes iniciales de referencia:
Eisenstadt, S. N. (1963). The Political Systems of Empires. Free Press.
Hernández, H. (2026). Las 176 transformaciones económicas en Cuba: Plusdirección, control popular y la reorganización del poder económico. Tocororo Cubano. https://tocororocubano.com/las-176-transformaciones-economicas-en-cuba-plusdireccion-control-popular-y-la-reorganizacion-del-poder-economico/
Lenin, V. I. (2010). El Estado y la revolución. https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/estyrev/
Marx, K. (2011). El capital. Fondo de Cultura Económica.
Ostrom, E. (1990). Governing the Commons. Cambridge University Press.
Schweickart, D. (2002). After Capitalism. Rowman & Littlefield.
Weber, M. (2002). Economía y sociedad. Fondo de Cultura Económica.
Sobre el Autor
Henrik Hernandez es investigador independiente, editor de la Revista Digital Multidisciplinaria Tocororo Cubano y autor de ensayos sobre historia, memoria histórica, geopolítica y teoría social.
Sobre el medio
Tocororo Cubano es una revista digital multidisciplinaria dedicada al análisis de la historia, la geopolítica, la cultura, la ciencia y la sociedad desde una perspectiva crítica, investigativa y fundamentada.
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