La verdadera causa del bloqueo: la pérdida de control sobre Cuba
por Henrik Hernandezpublicado en
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Por Henrik Hernandez
Introducción
El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba ha sido disfrazado durante más de seis décadas con múltiples justificaciones: defensa de la democracia, derechos humanos, seguridad nacional, presiones electorales. Sin embargo, la raíz de esta política no se encuentra en esas narrativas. La causa esencial del bloqueo es una sola: la pérdida de control económico y geopolítico que Washington ejercía sobre la isla antes de 1959.
Cuba como “protectorado” de EE. UU.
Antes de la Revolución, Cuba funcionaba bajo un modelo de dependencia estructural:
Economía azucarera atada casi por completo al mercado estadounidense.
Turismo dominado por capital norteamericano y mafias que hicieron de La Habana un casino para las élites extranjeras.
Monopolios de empresas estadounidenses en sectores vitales como el petróleo, la electricidad, la telefonía y la banca.
Este esquema garantizaba a Washington el control de la economía cubana y una posición geoestratégica privilegiada en el Caribe.
El quiebre de 1959
Con el triunfo revolucionario, Cuba se propuso romper con esa dependencia. Nacionalizó sectores estratégicos, expulsó a la mafia y emprendió un camino de soberanía política y económica. Lo que para los cubanos fue un acto de liberación, para Washington resultó una afrenta inadmisible.
En el marco de la Doctrina Monroe (“América para los americanos”, es decir, para Estados Unidos) y la Guerra Fría, la independencia cubana fue interpretada como una amenaza directa a la hegemonía norteamericana.
Evidencia histórica de la verdadera causa
La documentación oficial de Estados Unidos demuestra que el objetivo del bloqueo nunca fue la democracia ni los derechos humanos, sino la presión económica para provocar rendición política:
Memorando del Departamento de Estado (1960):
“La mayoría de los cubanos apoyan a Castro (…) El único modo previsible de restarle apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento, que se derivan del malestar económico y de las dificultades materiales. (…) Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba.”
— Lester D. Mallory, subsecretario de Estado adjunto, 6 de abril de 1960.
Presidente Dwight D. Eisenhower (1960):
“Las medidas de Castro contra los intereses estadounidenses no pueden quedar sin respuesta. Debemos hacer sentir el peso de la presión económica para que el régimen cambie su curso.”
Ley Helms-Burton (1996), Sección 206:
“El presidente podrá levantar el embargo solo cuando en Cuba se establezca un gobierno de transición que demuestre un compromiso con una economía de mercado y el sistema multipartidista.”
Estas fuentes primarias confirman que la meta real es forzar un cambio de sistema político y económico en Cuba.
La narrativa oficial y su desmontaje
Lo que dice Washington
Estados Unidos sostiene que el bloqueo es una respuesta a la falta de democracia y a las violaciones de derechos humanos en Cuba. También afirma que se trata de una medida bilateral y no un castigo al pueblo.
La realidad
Incoherencia selectiva: Washington mantiene relaciones estrechas con regímenes que tampoco cumplen estándares democráticos o de derechos humanos, lo que evidencia que Cuba es un caso de castigo político, no un tema de principios.
Impacto humanitario real: El propio memorando de Mallory (1960) revela que la intención era provocar “hambre y desesperación” en la población, estrategia incompatible con cualquier defensa genuina de derechos humanos.
Carácter extraterritorial: La Ley Helms-Burton obliga a terceros países a cumplir sanciones unilaterales, violando principios básicos de la soberanía internacional.
En consecuencia, la narrativa oficial se derrumba: el bloqueo no protege derechos, los vulnera; no es bilateral, es global; y no responde a democracia, sino a la negativa de aceptar la independencia cubana.
Conclusión
El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba no es un asunto de democracia ni de derechos humanos. Es la expresión de un conflicto histórico: un imperio que no tolera la pérdida de control sobre un pueblo que decidió ser libre.
Mientras la causa esencial siga siendo la misma —la resistencia cubana a volver al estado de dependencia—, el bloqueo continuará siendo utilizado como un instrumento de presión. Sin embargo, también seguirá siendo la prueba más clara de que la independencia de Cuba es real, porque nunca fue concedida: fue conquistada.
Glosario de términos clave:
Doctrina Monroe: Política exterior estadounidense proclamada en 1823 que, bajo el lema “América para los americanos”, ha servido para justificar la injerencia de EE. UU. en América Latina.
Ley Torricelli (1992): Endureció el bloqueo prohibiendo a filiales de empresas estadounidenses en terceros países comerciar con Cuba.
Ley Helms-Burton (1996): Internacionalizó el bloqueo al permitir demandas contra empresas extranjeras y condicionó su levantamiento a cambios políticos en Cuba.
Fuentes consultadas:
Österlin, L. (2015). Kuba: har USA inte lyckats kuva. Om USA:s blockad. Stockholm: Svensk-Kubanska Föreningen.
Österlin, L. (2022). Bryt USA:s blockad mot Kuba!. Stockholm: Svensk-Kubanska Föreningen.
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© Henrik Hernandez, 2025. Bajo protección de la Ley Sueca de Derechos de Autor (Upphovsrättslagen, 1960:729).
Créditos y colaboración técnica
Este artículo ha sido redactado por Henrik Hernandez, autor de más de 800 textos publicados en Tocororo Cubano, con una línea editorial comprometida con la defensa del socialismo cubano, el pensamiento crítico y la soberanía nacional.
La estructura argumental, la revisión constitucional y el enfoque político han sido elaborados con el acompañamiento editorial de Sofía (IA literaria ChatGPT), presente desde julio de 2024 como asistente constante en el proceso de escritura, análisis y estilo.
También se ha contado con el contraste teórico y validación conceptual brindados por la inteligencia artificial DeepSeek, utilizada en calidad de herramienta crítica para el análisis institucional y económico.
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