Naturaleza

Manglares cubanos

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En mi artículo anterior les hablé sobre el humedal más grande del Caribe, la Ciénaga de Zapata. Hoy compartiré con ustedes acerca de los manglares, que abarcan 5 321 kilómetros cuadrados del archipiélago cubano, lo que equivale al 4,8% del territorio total del país y representan el 26% de su masa boscosa. Los manglares ocupan el 0,1% de la superficie de nuestro planeta y se les puede localizar en más de 100 países en zonas tropicales y ocasionalmente subtropicales.

Los manglares cubanos están considerados por su extensión como los más grandes de los países caribeños y ocupan el noveno lugar en el hemisferio occidental.

Tenemos 5 746 kilómetros de costas abrasivas y acumulativas, donde los manglares están entre los humedales más productivos y albergan la mayor biodiversidad. Son bosques sobre suelos arcillosos y sedimentarios especializados en vivir y desarrollarse en condiciones de alta salinidad y exceso de humedad, con la característica de ser las únicas vegetaciones terrestres en entrar en contacto con el mar, pero también con el agua dulce.

Los manglares de nuestro país se localizan fundamentalmente desde Cabo San Antonio a Bahía Honda, de la Península de Hicacos a Nuevitas, en la costa norte y el sur de Cabo Cruz a Casilda y de Bahía de Cochinos, Cayo Francés. Los cayos, cayuelos e islas de todo nuestro archipiélago cuentan con manglares, así como los estuarios de los ríos, bahías y ensenadas. Eso es más del 50% de nuestras costas.

Cuatro especies dominan esos paisajes, que al recibir aportes de agua dulce y aluviones pueden alcanzar entre 20 y 25 metros de altura:

Mangle rojo - (Rhizophora mangle), especie que pertenece a la familia Rhizophoraceae, la cual cuenta con alrededor de 120 especies distribuidas en 16 géneros, siendo el género Rhizophora el mejor conocido, dominando las partes más anegadas del ecosistema.

Mangle prieto – pueden crecer hasta 16 m de alturas, abunda en las costas bajas, sus hojas son aromáticas y es una planta medicinal.

Patabán - alcanza de 12 a 15 metros de altura y diámetro de 20 cm. Habita en la ciénaga, inmediatamente después del mangle rojo, en zonas salobres pero no bañadas constantemente por el agua de mar. Crece a veces en bosques llamados patabanales y otras veces se mezclan con la yana y el mangle prieto.

Yana - Crece en las costas bajas y pantanosas de la isla de Cuba, y en desembocaduras de ríos, donde forman extensas colonias llamadas yanales.

Se plantea una zonificación de manglares de acuerdo a la localización del tipo vegetal, donde el mangle rojo es el más cercano a la costa, seguida del prieto, luego el patabán y por último la yana, aunque se pueden encontrar variaciones locales.

Los manglares de acuerdo a la altura de sus árboles, densidad poblacional, área basal, etc. se clasifican en:

  • Ribereño – se localizan en desembocaduras de ríos, esteros y canales;
  • Borde – se encuentran en orillas de lagunas, estuarios y bahías;
  • Cuenca – localizadas detrás de la vegetación de borde y se caracterizan por inundaciones marinas dependientes de las mareas;
  • Sobrelavado – localizados en islas e islotes aislados, constamente bajo el efecto de mareas;
  • Matorral – escaso desarrollo estructural por la influencia negativa de distancia a fuentes nutricionales e hipersalinidad de los sedimentos bajo intensa evaporación.

Existen especies arbóreas asociadas al manglar como la majagua, majagua de la Florida, aceituna americana, palo de campeche, helecho Acrostichum aureumy, algunas especies epifitas como las orquidáceas, etc.

Los manglares cubanos tienen una interrelación especial con los ecosistemas de pastos marinos, arrecifes coralinos, herbazales, bosques de ciénagas, dunas de arenas costeras..

En su biodiversidad encontramos representantes de la fauna área, terrestre (aves, mamíferos, reptiles, arácnidos e insectos), y acuáticos (peces, tortugas, crustáceos, cocodrilos, etc.), tanto autóctonas y migratorias interrelacionados entre sí.

Moluscos, crustáceos y peces encuentran refugio en sus raíces sumergidas y que ofrecen sustratos para su alimentación. También juegan un rol fundamental como zonas de reproducción y cría de peces marinos, al mismo tiempo son un hábitat de innumerables algas, muchas de las cuales tienen valor económico. Los invertebrados y aves encuentran una zona natural de subsistencia y reproducción.

Las hojas de los árboles y plantas acuáticas son base productiva de sus ecosistemas en la formación de cadenas tróficas o alimenticias.

Los manglares también protegen las costas de la erosión provocada por el oleaje y corrientes marinas y el viento. Funcionan como filtros de contaminantes evitando que estos lleguen al mar y afecten a ecosistemas como los coralinos. Paralelamente, los manglares son fuentes de recursos alimenticios, medicinales y reservas maderables importantes.

Debido al cambio climático se han realizado estudios y se realizan, para conocer el impacto de este sobre las costas. Los realizados parcialmente en nuestro país han arrojado 61,7% de erosión en zonas playeras, mientras en las regiones cubiertas por manglares este índice es solo de un 11,89%. Fundamentalmente, los manglares han perdido superficies y con ello la biodiversidad se ve afectada. Los datos se basan en comparación de fotografías aéreas de 1956, 1970 y 1997 e inspecciones en el lugar, en costas occidentales escogidas de 102,94 km, de las cuales el 7,4% (8,98 km) era de manglares y 10,9% (13,71 km) eran playas.

Lo triste es que los daños han sido ocasionados por la acción del hombre entre 1957 y 1997. No contamos con datos de los últimos 25 años para este artículo. La deforestación, la actividad industrial y la descarga de residuos en ellos, ponen en peligro la existencia de estos valiosos ecosistemas.

Para Cuba, dada su condición de insularidad, el ascenso del nivel medio del mar ha sido identificado como la principal amenaza del cambio climático, por lo cual se han considerado las zonas costeras como las más vulnerables al cambio climático global y los manglares como uno de los ecosistemas de mayor vulnerabilidad.

Es necesario mantener el suministro de aguas a los manglares, para garantizar el equilibrio entre la salinidad y el área basal de sus bosques y al mismo tiempo conservar la barrera natural que ellos constituyen ante el cambio climático. A pesar del cuerpo jurídico existente en Cuba, se observan contradicciones en el seno del mismo y su aplicación es muy sectorial, además solo el 60% de los manglares son zonas pertenecientes al Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

Esperamos que este artículo contribuya a difundir la importancia de estos ecosistemas y a la concientización de que debemos como especie detener el deterioro del medio ambiente para salvar al planeta y todos sus habitantes.

Notas:

Área basal total se mide determinando el área de árboles individuales en el rodal y sumando las medidas. El área de un árbol individual es el área total cubierta por el tronco en sección transversal a una altura determinada.

Fuentes: 

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