¿Es China socialista? Una demostración desde el marxismo y la teoría de la plusdirección
por Henrik Hernandezpublicado en
Pregunta principal
¿Puede considerarse a China un país socialista desde el método marxista y el análisis de la dirección del excedente?
Respuesta directa
No. China no es socialista porque no ha superado las relaciones de producción capitalistas ni ha socializado la dirección del excedente; por el contrario, ha desarrollado una forma avanzada de capitalismo administrado bajo una estructura de plusdirección estatal centralizada.
Palabras clave
China, socialismo, plusdirección, capitalismo administrado, marxismo, Xi Jinping, Zhejiang, relaciones de producción.
Introducción
El debate sobre la naturaleza del sistema chino se ha convertido en uno de los más relevantes del siglo XXI. Mientras el Partido Comunista de China sostiene que el país transita por una “fase primaria del socialismo”, numerosos análisis lo presentan como un modelo alternativo al capitalismo occidental.
Este ensayo propone una vía distinta: evaluar a China no por su autodefinición ideológica, sino por la estructura real de sus relaciones de producción y, de manera más profunda, por quién dirige efectivamente el excedente social.
Para ello, se emplea el método de Karl Marx, ampliado mediante la teoría de la plusdirección.
Marco teórico: del marxismo a la plusdirección
El marxismo estableció que el carácter de un sistema social se define por sus relaciones de producción. Sin embargo, la experiencia histórica del siglo XX demostró un límite: la abolición de la propiedad privada no eliminó la dominación.
La teoría de la plusdirección permite comprender este fenómeno al introducir una variable estructural más profunda: la dirección vertical del excedente.
Esto implica que: la explotación no depende únicamente de la propiedad, sino del control de la organización social.
Revoluciones socialistas: ruptura incompleta
Las revoluciones del siglo XX destruyeron la burguesía clásica, pero no lograron eliminar la estructura organizativa de la dominación.
En la Unión Soviética, en China y en otros procesos, surgió una nueva élite: la burguesía funcional, cuyo poder deriva del control del sistema, no de la propiedad formal.
Esto demuestra que: la explotación puede reproducirse incluso sin propiedad privada.
El límite estructural del socialismo del siglo XX
Todas las revoluciones socialistas enfrentaron condiciones similares: aislamiento, subdesarrollo y presión externa.
Estas condiciones obligaron a centralizar la dirección del excedente, generando una contradicción fundamental: para sobrevivir, el socialismo tuvo que reproducir la forma de dominación que pretendía superar.
China: del socialismo revolucionario al capitalismo administrado
Tras la revolución liderada por Mao Zedong, China adoptó un modelo de centralización estatal. Sin embargo, con las reformas de Deng Xiaoping, el país introdujo el mercado, la acumulación privada y la integración global.
El resultado no fue la superación del capitalismo, sino su reorganización bajo control estatal.
Zhejiang: el laboratorio del nuevo modelo
La experiencia de Zhejiang, desarrollada posteriormente en el pensamiento de Xi Jinping, representa el punto de inflexión del sistema chino.
Allí se consolidó una transformación decisiva: el marxismo dejó de ser una teoría de emancipación y pasó a convertirse en un sistema de gestión del desarrollo.
La planificación se transformó en administración tecnocrática, y el socialismo en eficiencia controlada.
El “Sueño Chino”: administración del imaginario
El “Sueño Chino” representa la dimensión ideológica de este modelo. Lejos de ser una utopía emancipadora, constituye un mecanismo de dirección del imaginario social.
El Estado define las aspiraciones colectivas, canaliza las expectativas y legitima el orden existente.
En términos de la teoría aquí expuesta: la plusdirección no solo organiza la economía, sino también la conciencia social.
La base ideológica: entre marxismo y tradición milenaria
Aunque China se presenta como marxista-leninista, su estructura ideológica incorpora elementos de tradiciones mucho más antiguas, vinculadas al pensamiento de Confucio.
Conceptos como armonía, jerarquía y autoridad moral se integran en el discurso socialista, generando una síntesis donde la tradición milenaria refuerza la centralización del poder.
Esto explica por qué el sistema prioriza el orden sobre la participación y la estabilidad sobre la emancipación.
Relaciones de producción: la realidad material
Desde el método marxista, el sistema chino presenta características claras:
predominio del trabajo asalariado,
acumulación de capital,
desigualdad social,
existencia de clases.
El Estado no elimina estas dinámicas; las regula y las dirige.
Por tanto: el capitalismo no ha sido superado, sino administrado.
Objeciones y respuestas
Un argumento frecuente sostiene que China es socialista porque su Constitución así lo establece. Sin embargo, las definiciones jurídicas pertenecen a la superestructura y no determinan la realidad material. No es la ley la que define el sistema, sino las relaciones de producción y la forma en que se organiza la dirección del excedente.
También se afirma que China ha sacado a cientos de millones de la pobreza. Este hecho, aunque significativo, no constituye un criterio suficiente para definir el socialismo. La reducción de la pobreza puede producirse dentro de sistemas capitalistas sin transformar las estructuras de dominación. En este sentido, el sinólogo ruso Nikolay Vavilov ha señalado que la estructura social china dista de corresponderse con la imagen de una sociedad ampliamente próspera, indicando que la denominada “clase media” estaría limitada a una franja relativamente reducida —en torno a cien millones de personas— mientras la mayoría de la población continúa formando parte de la clase trabajadora. Esta interpretación no niega la mejora material relativa, pero cuestiona su profundidad estructural.
Otro argumento apunta a la existencia de cooperativas y a mecanismos de participación de los trabajadores en las ganancias como evidencia de socialismo. En efecto, en China existen formas organizativas mixtas donde pueden observarse incentivos vinculados al rendimiento. Sin embargo, desde el método de Karl Marx, estos elementos no son determinantes si no implican control real sobre el proceso productivo y la dirección del excedente. Repartir una parte de las ganancias no equivale a decidir sobre ellas. Mientras la toma de decisiones estratégicas permanezca concentrada —ya sea en el Estado, el Partido o estructuras empresariales jerárquicas—, estas formas funcionan como mecanismos de integración dentro de una estructura que no ha sido socializada.
Finalmente, se argumenta que este tipo de análisis estaría anclado en el marxismo clásico y no comprendería las realidades del siglo XXI. Sin embargo, el marxismo no es un conjunto de conclusiones cerradas, sino un método de análisis de las condiciones materiales. En este sentido, la teoría de la plusdirección no representa un retorno al pasado, sino una ampliación conceptual que permite explicar fenómenos contemporáneos que el marxismo clásico no llegó a sistematizar plenamente.
¿Ha existido realmente el socialismo? Una aclaración necesaria
Este análisis puede suscitar una objeción adicional: si el socialismo exige la socialización de la dirección del excedente, y tal forma nunca ha existido plenamente, ¿no se está definiendo el socialismo como un ideal inalcanzable? La respuesta es negativa. El socialismo, en tanto categoría histórica, no describe una realidad ya realizada, sino un proceso inconcluso. La experiencia del siglo XX demuestra que las revoluciones no fracasaron por exceso de socialismo, sino por no haber podido superar las condiciones estructurales que reproducen la dominación. La teoría de la plusdirección no redefine arbitrariamente el socialismo; explica por qué no llegó a materializarse plenamente. En este sentido, el socialismo no es una ficción, sino una tarea histórica aún abierta.
Conclusión
China no es socialista porque no ha superado las relaciones de producción capitalistas ni ha socializado la dirección del excedente.
Ha construido un sistema donde: el capital opera, el Estado dirige, el pueblo es administrado, permaneciendo enajenado de la dirección efectiva del proceso social.
En términos de la teoría de la plusdirección:
China representa la forma más avanzada de dominación contemporánea, donde la organización del excedente y del imaginario social permanecen concentradas.
China no es la superación del capitalismo, sino su reorganización bajo una forma más eficiente de dirección.
Preguntas frecuentes:
¿China se considera socialista?
Sí, oficialmente se define como “socialismo con características chinas”.
¿La propiedad estatal es socialismo?
No, si no existe control popular real.
¿Reducir la pobreza implica socialismo?
No, es un indicador económico, no estructural.
Glosario de términos clave:
Plusdirección:
Dirección vertical del excedente que genera dominación.
Burguesía funcional:
Élite que controla el sistema sin ser propietaria formal.
Capitalismo administrado: sistema donde el capital opera bajo control estatal.
Sobre el autor
Henrik Hernández. Licenciado en Ciencias Pedagógicas, profesor de Historia y Ciencias Sociales, investigador cubano independiente residente en Suecia. Fundador y editor de Tocororo Cubano. Desarrolla marcos teóricos como la plusdirección y la CRL.
Fuentes consultadas:
Clásicos del marxismo (base teórica)
Marx, K. (1867). El capital: Crítica de la economía política (Vol. 1).
https://www.marxists.org/espanol/m-e/capital/karl-marx-el-capital-tomo-i-editorial-progreso.pdf
Marx, K. (1875). Crítica del Programa de Gotha.
https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/gotha/gotha.htm
Marx, K., & Engels, F. (1845/2001). La ideología alemana (Sección: Feuerbach. Oposición entre las concepciones materialista e idealista) [PDF]. Archivo Chile.
https://archivochile.com/Marxismo/Marx%20y%20Engels/kmarx0020.pdf
URSS y socialismo real (comparación histórica)
Trotsky, L. (1937). La revolución traicionada. Pathfinder Press.
Bettelheim, C. (1976). Class struggles in the USSR. Monthly Review Press.
Djilas, M. (1957). The new class: An analysis of the communist system. Praeger.
China contemporánea (fuentes clave)
Xi, J. (2019). Zhejiang, China: A new vision for development. Foreign Languages Press.
Xi, J. (2020). The governance of China (Vol. III). Foreign Languages Press.
Fuentes analíticas y críticas
Bell, D. A. (2019). The China model: Political meritocracy and the limits of democracy. Princeton University Press.
Journal of Contemporary China. (2022). China’s political and economic transformation.
Sinólogo citado
Vavilov, N. (s. f.). История Китая | китаевед Николай Вавилов [Video]. YouTube. Canal Lectorio Dostoievski.
https://www.youtube.com/watch?v=QPCcxzKAL8c
Vavilov, N. (2023). АВИЛОВ про ДЕФЕКТЫ КИТАЙСКОГО ЧУДА в ЭКОНОМИКЕ [Video]. YouTube. Canal Relax & Relief.
https://www.youtube.com/watch?v=4o0GJ50Hnms
Vavilov, N. (s. f.). Китаевед Вавилов: мир и китайское глобальное лидерство, место России [Video]. YouTube. Canal [Nombre del canal].
https://www.youtube.com/watch?v=nBzodxUAihE
Artículos del autor
Hernandez, H. (2025, noviembre 2). Zhejiang: laboratorio del capitalismo administrado.
https://tocororocubano.com/zhejiang-laboratorio-del-capitalismo-administrado/
Hernandez, H. (2025, junio 10). China no es un modelo a seguir: desigualdad, sacrificio humano y simulacro socialista.
https://tocororocubano.com/china-no-es-un-modelo-a-seguir-desigualdad-sacrificio-humano-y-simulacro-socialista/
Hernandez, H. (2025, diciembre 6). La plusdirección: origen de la dominación y límite del socialismo aislado.
https://tocororocubano.com/la-plusdireccion-origen-de-la-dominacion-y-limite-del-socialismo-aislado/
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