El mito del colapso de Cuba como Estado y sistema político
por Henrik Hernandezpublicado en
Introducción a un análisis estructural, cognitivo y geopolítico
Desde hace más de tres décadas, una parte significativa del discurso mediático y político internacional insiste en anunciar el “inminente colapso” de Cuba como Estado y como sistema político. La narrativa se reactiva cíclicamente ante cada crisis económica, protesta social, apagón energético o endurecimiento del cerco externo. Sin embargo, el colapso nunca llega. Este artículo sostiene que no estamos ante una predicción fallida reiterada, sino ante un mito operativo, diseñado para actuar en el terreno de la guerra psicológica y cognitiva más que como un diagnóstico riguroso de la realidad cubana.
¿Qué significa realmente “colapso del Estado”?
En ciencia política y estudios estratégicos, el colapso estatal implica la concurrencia de varios factores críticos: pérdida del monopolio legítimo de la fuerza, fragmentación territorial, quiebre institucional irreversible y emergencia de poderes armados paralelos. Ninguna de estas condiciones se verifica hoy en Cuba. El Estado cubano mantiene control territorial, continuidad institucional y capacidad administrativa básica. Confundir crisis profunda con colapso no es un error conceptual inocente, sino una operación semántica con efectos políticos concretos.
La falacia de la analogía: Cuba no es Haití, Libia ni Somalia
El mito del colapso se sostiene, en parte, mediante analogías forzadas con Estados realmente fallidos. Pero Cuba presenta rasgos estructurales opuestos: altos niveles de alfabetización, capital humano avanzado, redes comunitarias densas y una cultura política moldeada por décadas de resistencia bajo presión externa. Estas variables —frecuentemente omitidas en el análisis mediático— funcionan como amortiguadores sistémicos que explican la resiliencia del Estado cubano incluso en condiciones materiales extremas.
El bloqueo como guerra de desgaste, no como detonador terminal
El bloqueo económico, financiero y tecnológico impuesto por Estados Unidos no está diseñado para provocar un colapso inmediato, sino un agotamiento prolongado orientado a inducir errores internos, desmoralización social y ruptura del vínculo simbólico entre pueblo y proyecto nacional. Su eficacia no se mide en términos de “derrumbe”, sino de erosión lenta. Atribuir los efectos de esta estrategia exclusivamente a fallas internas del sistema político cubano constituye una simplificación interesada que descontextualiza deliberadamente la realidad.
Factores internos: tensiones reales en un Estado bajo asedio
Reconocer la presión externa no exime de responsabilidad interna. El bloqueo y la guerra cognitiva explican el marco estructural del daño, pero dentro de ese marco las decisiones internas pueden amortiguarlo o agravarlo. Cuba enfrenta hoy desafíos significativos en materia de gobernanza: rigidez decisional, lentitud en los mecanismos de corrección, y una distancia creciente entre las estructuras formales de participación y el control popular efectivo sobre la gestión económica y social.
A ello se suman tensiones derivadas de reformas económicas parciales, desiguales o inconclusas, que generan nuevas asimetrías sin resolver plenamente los problemas productivos de fondo. Estas contradicciones no invalidan la existencia del Estado ni su continuidad histórica, pero sí constituyen zonas de vulnerabilidad que pueden ser explotadas por estrategias externas de desgaste si no se abordan de forma consciente y participativa.
La guerra cognitiva: donde se fabrica el mito
El mito del colapso cumple una función central dentro de la guerra cognitiva: instalar la percepción de inevitabilidad. No busca tanto provocar una insurrección como sembrar resignación. El mensaje dominante no es “rebelarse”, sino “esto no tiene salida”. Cuando esa idea se internaliza socialmente, el adversario ya no necesita vencer: basta con esperar. La repetición constante de la imagen del “Estado fallido” intenta transformar el desgaste inducido en profecía autocumplida.
Protesta social: síntoma, no poder constituyente
La existencia de protestas sociales en Cuba es un hecho innegable y expresa malestares reales acumulados. Sin embargo, resulta analíticamente incorrecto equiparar protesta con colapso o con emergencia automática de un poder constituyente alternativo. La protesta opera hoy fundamentalmente como síntoma y como válvula de presión, no como proyecto político articulado con control territorial, legitimidad mayoritaria y programa de sustitución estatal.
Además, el descontento social constituye un territorio en disputa cognitiva. Puede derivar en procesos de corrección interna y participación ampliada, o ser canalizado externamente hacia narrativas de rendición y tutela. El desenlace no está predeterminado: depende de la capacidad del sistema político para reconocer, procesar y transformar ese malestar en energía social constructiva.
Crisis no equivale a ilegitimidad
Otra operación conceptual frecuente consiste en traducir el malestar social en ilegitimidad absoluta del sistema político. Esta reducción ignora que los Estados pueden atravesar crisis severas sin perder su condición de tales, y que la legitimidad no es un estado binario, sino un proceso dinámico. En Cuba no existe hoy una fuerza interna con proyecto coherente, control territorial y legitimidad suficiente para sustituir al Estado. El descontento, por sí solo, no construye Estado.
El verdadero riesgo: la degradación prolongada
Negar el colapso no implica negar los peligros. El riesgo real para Cuba no es la implosión súbita, sino una degradación prolongada: empobrecimiento estructural, fuga de población joven, cinismo social y normalización de la precariedad. Este escenario no destruye al Estado de un golpe, pero puede vaciarlo de sentido histórico si no se corrigen errores internos y no se reconstruye un horizonte colectivo creíble.
Advertencia histórica y actualidad
Cuando Fidel Castro afirmó en 2005 que la Revolución podía destruirse “por nosotros mismos”, no aludía a una invasión externa, sino a la posibilidad de derrota interna bajo presión externa. Esa advertencia resuena hoy con fuerza: la batalla decisiva no es militar ni económica, sino cognitiva; no se libra por el control del territorio, sino por el control del sentido.
Conclusión
El colapso de Cuba como Estado y sistema político no es un proceso en curso, sino un mito operativo funcional a una estrategia de desgaste prolongado. Cuba atraviesa una crisis profunda, compleja y multicausal, pero conserva los elementos esenciales de estatalidad y cohesión social que definen su no–colapsabilidad. Entre el colapso inexistente y la resiliencia automática existe un campo decisivo de decisiones políticas, reformas conscientes y reconstrucción del vínculo social. Ahí —y no en las profecías— se juega el futuro.
Glosario de términos clave:
Colapso del Estado:
Situación en la que un Estado pierde de forma sostenida su capacidad básica de gobernar: control territorial, provisión de bienes políticos esenciales (seguridad, orden, justicia), funcionamiento institucional y autoridad efectiva.
Estado fallido:
Categoría analítica (discutida y a veces politizada) que describe Estados que ya no pueden o no quieren desempeñar funciones fundamentales y van cediendo espacios a actores no estatales.
Resiliencia estatal:
Capacidad de un Estado y su sociedad para absorber choques (económicos, sociales, externos) y mantener continuidad institucional y control territorial, aun con degradación material.
Guerra cognitiva:
Conjunto de acciones orientadas a influir, degradar o controlar la cognición (percepción, razonamiento, decisiones) de individuos y colectivos, afectando actitudes y conductas para obtener ventaja estratégica.
Guerra psicológica:
Operaciones destinadas a inducir efectos emocionales y conductuales (miedo, resignación, desconfianza, desmovilización) mediante narrativas, rumores, propaganda, presión informativa y manipulación. (En el artículo se integra dentro del marco más amplio de guerra cognitiva.)
Mito operativo:
Narrativa repetida y normalizada que funciona como herramienta de poder: no pretende describir fielmente la realidad, sino producir efectos (desmoralización, inevitabilidad, aislamiento, ruptura del vínculo social). (Concepto usado aquí como categoría analítica.)
Profecía autocumplida:
Mecanismo por el cual una creencia extendida (“el colapso es inevitable”) impulsa conductas que aumentan la probabilidad del resultado (huida de talentos, desinversión, desmovilización), aunque el diagnóstico original fuera débil.
Solución pacífica de controversias:
Principio del derecho internacional y de la Carta de la ONU que obliga a los Estados a resolver disputas por medios pacíficos, evitando la amenaza o uso de la fuerza. (Relevante para tu carta y el marco general.)
Fuentes consultadas:
Castro Ruz, F. (2005, 17 de noviembre). Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz en el Aula Magna de la Universidad de La Habana. Cuba.cu. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2005/esp/f171105e.html
Deppe, C. (2024). Cognitive warfare: a conceptual analysis of the NATO ACT approach [Artículo en PubMed Central]. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39552633/
NATO Allied Command Transformation. (s. f.). Cognitive Warfare. https://www.act.nato.int/activities/cognitive-warfare/
NATO Allied Command Transformation. (2023, 5 de abril). Cognitive Warfare: Strengthening and Defending the Mind. https://www.act.nato.int/article/cognitive-warfare-strengthening-and-defending-the-mind/
Rotberg, R. I. (2003). Failed States, Collapsed States, Weak States: Causes and Indicators. En R. I. Rotberg (Ed.), State Failure and State Weakness in a Time of Terror. Brookings Institution Press. https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2016/07/statefailureandstateweaknessinatimeofterror_chapter.pdf
UN Geneva. (2025, 29 de octubre). Amid shifting alliances, General Assembly demands end to US embargo on Cuba. https://www.ungeneva.org/en/news-media/news/2025/10/112275/amid-shifting-alliances-general-assembly-demands-end-us-embargo-cuba
Reuters. (2025, 29 de octubre). US fails to make big dent in UN vote calling for end to Cuba embargo. https://www.reuters.com/world/americas/us-fails-make-big-dent-un-vote-calling-end-cuba-embargo-2025-10-29/
Gracias por leerme.
Si este contenido resonó contigo, únete a nuestra comunidad comentando y compartiendo.
Por Henrik Hernandez - Tocororo Cubano
#TocororoCubano #CubaResiste #GuerraCognitiva#AnalisisEstrategico
Comentarios