Infiltración y desinformación: la otra guerra contra Cuba
por Henrik Hernandezpublicado en
Funcionarios cubanos captados por agencias enemigas: entre la infiltración y la desinformación
Introducción
Durante más de seis décadas, la Revolución Cubana ha resistido una ofensiva múltiple: económica, mediática, biológica y psicológica. Sin embargo, entre las guerras menos visibles —y más corrosivas— se encuentra la guerra de inteligencia.
Desde 1959, la CIA, el MI6 y otros servicios occidentales han intentado infiltrar o reclutar a funcionarios cubanos con acceso a información sensible, buscando debilitar desde dentro la estructura del Estado.
La batalla por la lealtad no se libra solo con sobornos ni chantajes, sino también en el terreno de la percepción pública: el rumor y la desinformación se han convertido en armas tanto como el espionaje mismo.
El método MICE: anatomía de una traición
Los servicios de inteligencia aplican una fórmula constante conocida como MICE (Money, Ideology, Coercion, Ego).
Dinero: sobornos o beneficios materiales.
Ideología: manipulación de decepciones políticas.
Coerción: chantajes familiares o morales.
Ego: halagos, sensación de poder y reconocimiento.
A partir de esa estructura psicológica se diseña el ciclo operativo: selección del blanco (targeting), acercamiento (approach), desarrollo (development), reclutamiento (recruitment) y control (handling).
Casos comprobados de captación y traición
Rolando Cubela Secades (AMLASH, 1963–1966)
Comandante del Movimiento 26 de Julio, fue reclutado por la CIA en Europa. Recibió un bolígrafo-arma para asesinar a Fidel Castro.
Arrestado en 1966, fue condenado a 25 años por traición. Su caso mostró que la ambición personal puede transformarse en herramienta del enemigo.
Rolando Sarraff Trujillo (criptoanalista del MININT, 1995)
Filtró códigos cifrados al enemigo durante años. Arrestado en 1995 y liberado en 2014 en el marco del restablecimiento diplomático con EE. UU.
Su caso reveló el peligro del espionaje técnico dentro de estructuras civiles.
Florentino Aspillaga Lombard (oficial DGI, 1987)
Desertó en Viena y colaboró con la CIA. Aunque su información fue sobrevalorada, el caso mostró el uso propagandístico del desertor.
José Cohen Valdés (MININT, 1994)
Desertó durante una misión en el extranjero y se vinculó a la CIA. Desde Miami, participó en campañas mediáticas anticubanas.
Juan Pablo Roque (mayor FAR, 1992–1996)
Desertó, se infiltró en el grupo “Hermanos al Rescate” bajo la cobertura de la CIA y regresó a Cuba poco antes del incidente aéreo de 1996, revelando haber actuado como agente doble.
Casos de desinformación y manipulación
Héctor Rodríguez Llompart (rumor de 2016)
Medios de la diáspora publicaron su supuesta detención por tráfico de influencias, pero no existe sentencia ni fuente oficial cubana. Granma y Cubadebate siguieron citándolo como economista y diplomático. Todo indica una operación psicológica para desacreditar a figuras históricas del sistema financiero.
“No toda acusación de espionaje es una traición; a veces, la verdadera operación enemiga es la siembra de la duda.”
Raúl Valdés Vivó (acusación falsa, 2012)
Algunos foros insinuaron que había sido investigado por vínculos externos, pero no existen documentos ni procesos judiciales que lo confirmen.
Inteligencia y contrainteligencia: la guerra invisible
Los casos confirmados demuestran la persistencia de la captación enemiga, pero los rumores no verificados son igualmente dañinos. Ambos operan con el mismo objetivo: romper la confianza dentro del sistema.
La verdadera defensa revolucionaria no se basa solo en la vigilancia, sino también en la educación ideológica, transparencia institucional y cultura de la verdad. Solo una sociedad consciente puede distinguir entre el traidor y la víctima de la mentira.
Caso reciente: Alejandro Gil Fernández (2024–2025)
En 2024, la Fiscalía General de la República de Cuba anunció la acusación formal contra Alejandro Gil Fernández, ex ministro de Economía y vice primer ministro, por corrupción, malversación y espionaje. Según el comunicado oficial, Gil habría facilitado información estratégica del Estado cubano a agentes extranjeros a través de intermediarios vinculados a redes financieras externas.
Aunque el juicio continúa, su caso revela un nuevo frente de la guerra de inteligencia: la infiltración económica, donde los enemigos intentan socavar la soberanía nacional desde los mecanismos financieros y tecnológicos del Estado.
El enemigo ha aprendido que la economía puede ser un campo de batalla tan decisivo como el militar.
Conclusión
En seis décadas de Revolución, Cuba ha enfrentado espías, desertores y campañas de difamación. Pero la lección más importante es que la traición puede venir tanto de la codicia como del rumor. Mientras unos vendieron secretos, otros fabricaron mentiras.
Y en ambos casos, el objetivo era el mismo: quebrar la voluntad de resistencia de un pueblo.
La defensa revolucionaria, hoy más que nunca, debe entender que la inteligencia es también cultura, conciencia y lealtad colectiva.
En tiempos de guerra híbrida, la verdad es la forma más alta de patriotismo.
Glosario de términos clave:
Agencia enemiga:
Servicio de inteligencia extranjero que actúa contra la soberanía de un Estado, mediante espionaje, infiltración institucional, guerra psicológica o manipulación mediática. En el caso cubano, históricamente asociado a estructuras como la CIA, MI6 y redes aliadas.
Agente doble:
Individuo que aparenta colaborar con una potencia enemiga, pero que en realidad opera bajo control de su propio sistema de contrainteligencia. Su función es desinformar, identificar redes adversarias o neutralizar operaciones hostiles.
Asesinato político encubierto:
Operación clandestina destinada a eliminar dirigentes o figuras estratégicas sin asumir responsabilidad directa. Suele presentarse como accidente, acción de terceros o conflicto interno.
Captación:
Proceso mediante el cual un servicio de inteligencia identifica, aproxima y recluta a un individuo con acceso a información sensible o valor simbólico. Puede ser voluntaria o inducida.
Ciclo operativo de inteligencia:
Secuencia estándar utilizada por los servicios de inteligencia: selección del blanco (targeting), acercamiento (approach), desarrollo (development), reclutamiento (recruitment) y control (handling).
Coerción:
Elemento del método MICE. Consiste en presiones psicológicas, amenazas familiares, compromisos legales o vulnerabilidades personales utilizadas para forzar la colaboración.
Contrainteligencia:
Conjunto de acciones destinadas a detectar, neutralizar y prevenir operaciones de inteligencia enemigas. Incluye vigilancia, análisis psicológico, control de rumores y protección institucional.
Deserción:
Abandono de funciones oficiales acompañado, o no, de colaboración con potencias extranjeras. Puede ser genuina, inducida o instrumentalizada propagandísticamente.
Desinformación:
Difusión deliberada de información falsa, incompleta o distorsionada con fines políticos o estratégicos. En guerra híbrida, su objetivo principal es erosionar la confianza social y la legitimidad institucional.
Expediente emocional:
Construcción narrativa basada en victimización, persecución o supuesta represión, utilizada para justificar deserciones, solicitudes de asilo o campañas mediáticas internacionales.
Guerra híbrida:
Estrategia que combina presión económica, operaciones psicológicas, desinformación, sabotaje jurídico, espionaje y guerra cultural sin declaración formal de conflicto armado.
Infiltración institucional:
Inserción de agentes o colaboradores dentro de estructuras estatales, económicas o sociales con el objetivo de obtener información, sabotear procesos o influir en decisiones estratégicas.
Inteligencia técnica:
Área del espionaje enfocada en sistemas cifrados, telecomunicaciones, datos financieros y tecnologías estratégicas. Su vulneración tiene alto impacto estructural.
Ley Helms-Burton:
Marco legal estadounidense que formaliza el bloqueo contra Cuba y sirve como soporte jurídico para sanciones, presión internacional y operaciones de descrédito político.
MICE:
Acrónimo que describe los principales vectores de captación: Money (dinero), Ideology (ideología), Coercion (coerción) y Ego (ego). Base psicológica del reclutamiento de agentes.
Operación psicológica:
Acción planificada para influir en percepciones, emociones y comportamientos colectivos. Incluye rumores, campañas mediáticas y construcción de narrativas falsas.
Propaganda de desertores:
Uso mediático de exfuncionarios o desertores como “testigos privilegiados”, independientemente de la veracidad de su información, con fines de legitimación política externa.
Rumor estratégico:
Información no verificada difundida deliberadamente para sembrar duda, sospecha o descrédito sobre personas o instituciones, sin necesidad de pruebas formales.
Traición:
Colaboración consciente con una potencia enemiga que implique daño directo a la soberanía, seguridad o estabilidad del Estado. No debe confundirse con error, crítica o acusación mediática sin sustento.
Víctima de desinformación:
Persona o institución afectada por campañas de rumores o acusaciones falsas, cuyo objetivo no es la verdad judicial sino el daño reputacional y político.
Referencias:
Cubela Secades, R. (1966). Juicio y condena por traición. Archivos del Consejo de Estado de Cuba.
Darushenkov, O. (1979). Cuba, el camino de la Revolución. Editorial Progreso.
Escalante Font, F. (2020). Revolución y Contrarrevolución en Cuba: seis écadas de historia en ensayos. Ocean Sur.
Escalante Font, F. (2004). La guerra secreta de la CIA contra Cuba. Ocean Press.
Escalante Font, F. (2020). Revolución y contrarrevolución en Cuba. Ocean Sur.
Capote Fernández, R. A. (2011). Enemigo. La Habana: Editorial Capitán San Luis.
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