Actualizar sin rediseñar: propiedad, plusdirección y control popular en el umbral estratégico del socialismo cubano
por Henrik Hernandezpublicado en
Introducción: del lenguaje de la reforma a la evidencia del ajuste
Durante décadas, el debate sobre la economía cubana ha girado en torno a la necesidad de “reformas”. Sin embargo, esta formulación resulta insuficiente para comprender la fase actual del proceso histórico. Reformar implica intervenir dentro de un sistema dado; rediseñar implica transformar la arquitectura que organiza la relación entre propiedad, poder y sujeto social.
Las recientes declaraciones de Miguel Díaz-Canel permiten precisar con claridad el momento actual. En entrevista concedida al diario mexicano La Jornada, afirmó que Cuba no copiará los modelos de China ni Vietnam, aunque reconoce que toma elementos de ambos. Definió el proceso en curso como una “actualización” del modelo económico, basada en la combinación de planificación centralizada y mercado regulado, bajo la dirección del Partido Comunista y con un Estado fuerte. Asimismo, señaló la necesidad de “romper burocracias” y avanzar hacia una administración más ágil, todo ello en condiciones de “plaza sitiada”.
Estas afirmaciones permiten formular una tesis central: el proceso actual en Cuba no constituye un rediseño estructural del sistema, sino un ajuste funcional orientado a preservar su arquitectura de poder bajo condiciones de presión externa.
La resistencia como matriz histórica y su transformación en límite
La capacidad de resistencia del sistema cubano no puede entenderse únicamente como respuesta al bloqueo impuesto por Estados Unidos. Tiene raíces más profundas en la formación histórica del archipiélago como espacio en tensión permanente. Desde la colonia hasta la Revolución, la defensa frente a lo externo ha funcionado como principio organizador.
Sin embargo, cuando una estrategia histórica se prolonga en el tiempo, puede institucionalizarse hasta convertirse en un límite. La lógica de la resistencia, que permitió evitar el colapso, puede restringir la capacidad de innovación, reorganización y desarrollo. En este sentido, Cuba se encuentra hoy en un umbral estratégico: el tránsito entre un modelo basado en resistir y la necesidad de construir un modelo basado en transformar.
Reforma, ajuste y rediseño: precisión conceptual del momento actual
El análisis del presente exige distinguir entre tres categorías. La reforma actúa dentro del sistema; el rediseño define el sistema; el ajuste adapta el sistema sin modificar su estructura de poder. Las declaraciones oficiales apuntan claramente hacia esta tercera lógica.
El reconocimiento del mercado, la reafirmación de la planificación central y la centralidad del Partido indican que no se busca transformar la arquitectura del poder, sino optimizar su funcionamiento. Esto no implica inmovilidad, sino una estrategia de adaptación controlada orientada a preservar estabilidad bajo condiciones adversas.
La contradicción estructural: propiedad social y dirección no socializada
El problema central del socialismo cubano no reside únicamente en su desempeño económico, sino en la relación entre propiedad y control. La estatización de los medios de producción resolvió una contradicción histórica, pero no garantizó la socialización efectiva de la dirección.
La propiedad es formalmente social, pero la capacidad de decidir, planificar y gestionar permanece concentrada en estructuras administrativas. Esta separación genera una brecha estructural: titularidad colectiva sin control colectivo efectivo. En ausencia de mecanismos vinculantes de participación, la sociedad no ejerce plenamente la dirección sobre aquello que formalmente le pertenece.
Plusdirección y burguesía funcional: la persistencia de la dominación
El concepto de plusdirección permite comprender esta contradicción. Se trata de la concentración efectiva de la capacidad de dirigir en estructuras separadas del cuerpo social, incluso en ausencia de propiedad privada jurídica. De esta forma, emerge lo que puede denominarse una burguesía funcional: un estrato que ejerce control efectivo sobre la dirección económica y política sin necesidad de ser propietario formal.
Este fenómeno no es nuevo. Tiene antecedentes históricos en sistemas donde la explotación no dependía de la propiedad, sino del control de la dirección del trabajo social. La conclusión es clara: la dominación no nace únicamente de la propiedad privada; puede surgir del monopolio de la dirección.
El ajuste sin rediseño: estabilización de la contradicción
El proceso actual introduce cambios reales: apertura a nuevas formas económicas, reconocimiento del mercado, intentos de eficiencia administrativa. Sin embargo, al no transformar la arquitectura de la dirección, estos cambios no resuelven la contradicción estructural. La estabilizan.
El sistema mejora su funcionamiento en el corto plazo, pero mantiene la separación entre propiedad y control. Esto permite la adaptación sin colapso, pero limita la capacidad de transformación profunda. El ajuste no es neutral: es una forma específica de gestión de la contradicción.
China y la hegemonía sin conquista: aprender sin reproducir
En América Latina, la expansión de China se presenta como alternativa al dominio histórico de Estados Unidos. Sin embargo, su lógica de penetración económica —basada en la exportación de capital y la importación de recursos— tiende a reproducir patrones de dependencia.
Su mayor fortaleza estratégica no radica en la coerción, sino en la construcción de hegemonía. Siguiendo una lógica cercana a la noción de hegemonía cultural de Antonio Gramsci, China ha logrado proyectar su expansión como oportunidad, no como amenaza. La seducción del desarrollo sustituye a la imposición directa.
El llamado “modelo chino” se presenta como éxito socialista, pero en esencia reproduce una estructura vertical, tecnocrática y con limitado control popular efectivo. Cuba debe aprender de su capacidad de gestión del cambio, pero no reproducir sus límites estructurales.
La arquitectura del control popular: condición del socialismo genuino
Si la contradicción central reside en la no socialización de la dirección, la solución no puede ser meramente económica. Debe ser institucional. La arquitectura del control popular se presenta como condición necesaria para superar la plusdirección.
Esto implica diseñar estructuras donde la participación sea vinculante, la información transparente, las funciones revocables y la dirección rotativa. Desde los consejos de trabajadores en el nivel productivo hasta la planificación participativa en el nivel nacional, el objetivo es transformar la dirección en práctica social.
El socialismo no se realiza plenamente mediante la propiedad social, sino mediante la integración entre propiedad, control y sujeto activo.
La transición: transformar sin colapsar
El paso de la resistencia a la transformación no puede concebirse como ruptura inmediata. Requiere una transición estructurada capaz de preservar la estabilidad mientras se modifican los fundamentos del sistema.
El desafío no es solo cambiar sin colapsar, sino transformar sin reproducir la separación entre dirección y sociedad. La transición debe incorporar progresivamente la socialización de la capacidad de dirigir, evitando tanto el inmovilismo como la desarticulación.
Conclusión: el problema no es solo económico, es de poder
Cuba no está inmóvil. Está ajustando su modelo. Pero el ajuste no equivale a transformación estructural. La cuestión decisiva no es cuánto mercado introducir o cuánto Estado preservar, sino quién dirige, cómo dirige y bajo qué control.
Mientras la capacidad de dirigir no se socialice, la propiedad social seguirá siendo incompleta. En el umbral estratégico actual, la alternativa no es entre reforma o inmovilidad, sino entre ajuste sin rediseño o transformación con control popular.
Epílogo: despertar en el sueño conquistado
Cuba también ha tenido su propio sueño: la justicia social, la soberanía y la dignidad humana. Pero cuando ese sueño deja de pertenecer al pueblo y pasa a ser administrado por la burocracia, se transforma en consigna. El sueño impuesto desde arriba se convierte en una forma de control.
El desafío no es tener un nuevo sueño, sino despertar en el sueño que ya conquistó. Recordar que la utopía no se decreta: se construye con la participación crítica, la transparencia y la imaginación social de las bases.
Glosario de términos clave:
Plusdirección:
Concentración de la capacidad de dirigir en estructuras separadas del cuerpo social.
Burguesía funcional:
Estrato que ejerce control efectivo sobre la dirección sin propiedad jurídica formal.
Propiedad social:
Titularidad colectiva de los medios de producción, cuyo contenido depende del control efectivo.
Control popular:
Participación vinculante de la sociedad en la dirección económica y política.
Ajuste sin rediseño:
Adaptación funcional del sistema sin transformación de su arquitectura de poder.
Fuentes consultadas:
Díaz-Canel, M. (2026, marzo 26). No poder doblegar a Cuba es el acto más fallido de EU. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/03/26/politica/no-poder-doblegar-a-cuba-el-acto-mas-fallido-de-eu-miguel-diazcanel
Feinberg, R. E. (2018). Open for Business: Building the New Cuban Economy. Brookings Institution Press.
Mesa-Lago, C. (2020). Cuba’s Economic Reform: Issues and Prospects. Oxford University Press.
United Nations General Assembly. (2022). Necessity of ending the economic, commercial and financial embargo imposed by the United States of America against Cuba (A/RES/77/7). United Nations. https://digitallibrary.un.org/record/3993964
Hernandez, H. (2025). Bloqueo, entropía y cadenas de Markov. Tocororo Cubano.
https://tocororocubano.com/bloqueo-entropia-y-cadenas-de-markov/
Hernandez, H. (2025). Hacia una teoría socialista de la propiedad privada limitada y el control popular. Tocororo Cubano. https://tocororocubano.com/hacia-una-teoria-socialista-de-la-propiedad-privada-limitada-y-el-control-popular/
Hernandez, H. (2026). De la resistencia a la transformación: propiedad, poder y sujeto en el umbral estratégico de Cuba. Tocororo Cubano. https://tocororocubano.com/de-la-resistencia-a-la-transformacion-propiedad-poder-y-sujeto-en-el-umbral-estrategico-de-cuba/
Hernandez, H. (2026). Arquitectura del control popular: diseño institucional del socialismo genuino. Tocororo Cubano. https://tocororocubano.com/arquitectura-del-control-popular-diseno-institucional-del-socialismo-genuino/
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